sábado, 25 de diciembre de 2010

La vida es como un viaje en tren...


Nuestra vida es como un viaje en tren llena de embarques y desembarques , de pequeños accidentes en el camino, sorpresas agradables y de las otras, con algunas subidas y bajadas tristes.
Cuando nacemos y subimos al tren encontramos dos personas queridas, que nos harán conocer el viaje hasta el fin "NUESTROS PADRES ´´, lamentablemente, ellos en alguna estación se bajaran para no volver a subir más...


Quedaremos huérfanos de su cariño, protección y afecto pero a pesar de esto, nuestro viaje deberá continuar, conoceremos otras interesantes personas durante la larga travesía, entre ellos nuestros hermanos, hijos, amigos y amores, muchos de ellos solo realizaran un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado, compartiendo alegrías y tristezas.


En el tren, también viajaran personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite cerca...muy cerca...
Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos deciden sentarse alejados de nosotros, en otros vagones…
Muchos se bajaran y dejaran recuerdos imborrables, para ellos el viaje "TERMINO ´´.
Otros, en cambio viajaran ocupando asientos sin que nadie perciba que están allí sentados…


Eso nos lleva a realizar el viaje distante de ellos sin embargo no nos impedirá aún que tal vez con alguna dificultad, acercarnos a ellos.


Lo difícil es aceptar que, a pesar de estar cerca…no podremos sentarnos juntos, pues muchas veces otras son las personas que los acompañan
Este viaje es así, lleno de tropiezos, sueños, sorpresas, fantasías, esperas, llegadas y partidas.


Sabemos que el tren solo realiza un viaje, el de ida.


Tratemos entonces, de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordando siempre que en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entender eso.
A nosotros también nos ocurrirá lo mismo y seguramente alguien nos entenderá y ayudará.
El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocara descender.
Pienso, cuando tenga que bajarme del tren... ¿Sentiré añoranzas?. Sí, dejar a mi hija viajando sola será muy triste…separarme de los amores de mi vida, será doloroso.
Pero tengo la esperanza de que en algún momento nos volvamos a encontrar en la estación principal, tendré la emoción de verlos llegar con mucha más experiencia de la que tenían al iniciar el viaje.
Seré nuevamente feliz, al pensar que en algo pude colaborar para que ellos hayan crecido como buenas personas.


Ahora, en este momento, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas, mi emoción aumenta a medida que el mismo va parando…


¿Quién subirá?
¿Quién será?


Me gustaría que tú pensaras que el desembarcar del tren no es solo una representación de la muerte ó el término de una historia.


Estoy feliz de ver como ciertas personas, como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar.
Eso es señal de lucha y gana... saber vivir, es poder ofrecer lo mejor a todos los pasajeros.


Agradezco a DIOS, porque estamos compartiendo este viaje y, a pesar de que a veces nuestros asientos no estén juntos, con seguridad el vagón en el que vamos y el maquinista son los mismos.


A ti, que compartes mi viaje GRACIAS por acompañarme.
Te deseo una muy feliz Navidad y todo lo mejor para el nuevo año que iniciará
con salud, felicidad, prosperidad y mil bendiciones.


Con cariño, El Secreto

domingo, 12 de diciembre de 2010

Historias de Amor...


El amor la sorprendió

Era un día como cualquier otro, ella amaneció espléndida se dedico a sus actividades diarias y por la tarde una vez que llego del trabajo se preparo para su clase de baile que toma habitualmente.
Ella es una mujer de sesenta y ocho años, de tez muy blanca, cabellos claros, tiene un andar pausado y si mucha presencia. Su hablar es tranquilo y dulce.
Beatriz siempre quiso aprender a bailar tango, y por qué no?... así es como comenzó sus clases de baile.
Cuenta que es una clase muy concurrida, con gente de edades muy diferentes, hay de treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta y pico. Obviamente ambos géneros.
Clases que le encantan, le apasionan y que jamás pensó que iba a disfrutar tanto.
Hasta que comenzó a observar que siempre a su lado se sentaba un caballero.
Una tarde, este le consulto si podía acompañarla caminando una cuadra, a los días ya eran dos y así hasta llegar a su casa.
En esas caminatas que comenzaron a compartir hablaban de cultura, él le enseñaba señalándole el estilo arquitectónico de los edificios por los cuales ellos transitaban sus veredas, tienen en común el gusto por la lectura, el arte, la música, tienen un vivir muy similar.
El es un hombre viudo de setenta y seis años, con una hijo casado y dos nietos, es una persona delicada, culta, de profesión contador, da clases en la universidad, posee muy buenos modales, es una persona atenta y así es su proceder.
Pasaron las semanas y él le consulto si podía decirle algo con mucho respeto y ella le respondió que sí.
- Beatriz, no te imaginas cuanto te quiero.


Sus palabras me dejaron muda, no podía emitir sonido, jamás hubiese imaginado escuchar ello a mi edad, no sabía que decir cuando él agrego.


:- Sabes, sos para mi una mujer con Estilo.


Estas palabras jamás las olvidaré, es más como le digo a mi hermana, hay tantas mujeres mucho más atractivas y jóvenes que yo en la clase de tango y se fijo en mí, que ya mi cuerpo refleja la edad que tengo.
Me enamoro… él me cuida, salimos y compartimos salidas al cine, teatro, seguimos con las clases de tango donde obviamente somos compañeros de baile pero además es mi nuevo compañero de vida.
Todos los días me sorprende con algún mail donde me escribe palabras afectuosas ó envía archivos muy románticos, parece un adolescente… mejor dicho somos dos adolescentes… estoy agradecida a Dios y a la vida por ello.

domingo, 5 de diciembre de 2010

‎"El que alguien toque mi vida es un privilegio...
Tocar la vida de los otros es un honor...
Pero el ayudar a que otros toquen sus propias vidas
 es un placer indescriptible..."